jueves 18 de junio de 2009

Eh, loco eh!

Caminando con Ale y Eli (la novia de Ale) por La Boca, nos cruzamos con un perro atado (a su dueño, claro) que estaba olisqueando algo, o haciendo cosas de perros, no viene al caso. De repente se acerca otro perro alejado de su dueño unos metros y empieza a gruñir y casi que pelearse con el perro que estaba en la suya. Cuando el dueño se percata de esta acción por parte de su mascota, el joven le llama la atención a su perro diciendole:
-¡Eh, recatate, guacho!
Por supuesto, el perro se recató.

2 comentarios:

Fro Szk. dijo...

Vale la anécdota..
Esta tarde, viniendo para la universidad, me tuve que tomar el 242. Venía totalmente cargado, y en las cuatro cuadras que van desde el camino de Cintura hasta French, el chofer hizo varias maniobras de chofer de colectivo...

Un pibe que estaba en el fondo, despues de recuperar el equilibrio, habló:

"- Eh, que te crees, que llevas vacas acá arriba?? Recatate, amigo!!"

Y el chofer, igual que el perro de tu cuento, se recató!!!!

AriBlogger dijo...

Jajaja! Me encantó la historia! Muy buena! Al parecer "recatate" es algo que funciona de verdad... para implementar.